
Hola, Soy Mónica Sargal
Y ayudo a personas a crear negocios online reales a través del marketing de afiliados, embudos de venta y aprendizaje con mentores expertos, con o sin mostrar la cara.
Mi propósito es claro:
Que entiendas cómo funcionan los negocios online de verdad y ayudarte a crecer y escalar tu negocio, con contenido de alto valor que te ayude a convertir tus objetivos en resultados.
Y ahora ya se supone que debo contarte sobre mi vida.
Pues no aún.
Primero te voy a contar cómo puedo ayudarte con la tuya
si tú quieres, claro.
Porque básicamente es a lo que me dedico hoy:
a ayudar a personas que quieren hacer negocios de verdad por internet,
con marketing, con afiliados, con embudos y con lanzamientos.
A veces lo hago compartiendo contenido, ideas y aprendizajes.
Muchas veces gratis.
Porque creo de verdad en eso de echar una mano cuando alguien lo necesita.
Y otras veces ayudo más de cerca,
enseñando cómo vender online,
cómo crear un negocio digital rentable
y cómo hacerlo mostrando la cara… o sin mostrarla,
porque no todo el mundo quiere ponerse delante de una cámara
y está bien así.
He intentado pagar facturas solo con ilusión y ganas.
Con motivación.
Con “todo va a salir bien”.
Spoiler: no funcionó.
Así que aprendí marketing.
Aprendí ventas.
Aprendí a comunicar.
Aprendí a moverme en internet empezando desde absolutamente cero.
Y hoy me dedico a enseñar justo eso.
Sin humo.
Sin promesas raras.
Con los pies en la tierra y la mentalidad bien amplia.
Ahora estarás pensando…
Bueno, Mónica, ya me has contado parte del drama,
pero dime algo más de ti.
¿A qué te dedicas exactamente?
¿Quién eres tú hoy?
Bien, Soy de Zamora.
A los 18 años salí a estudiar en la Universidad Técnica Particular de Loja.
Elegí una licenciatura en Pedagogía.
Mientras estudiaba, trabajaba.
Vendía ropa deportiva en negocios físicos y haciendo entregas por mayor.
Aprendí pronto lo que era estar de pie muchas horas, tratar con personas y ganarte cada centavo.
Cuando me gradué, hice lo que se suponía que había que hacer.
Pasé a trabajar a jornada completa como maestra de primaria.
Durante años seguí el camino correcto.
El que te enseñan.
El que te dicen que es seguro.
Estudiar.
Trabajar.
Cumplir.
No salirse del guión.
Y durante un tiempo funcionó.
O eso parecía.
Hasta que una mala decisión de inversión me dejó más abajo de cero.
No solo en dinero.
Sino también en amor, confianza y el orgullo.
Ahí entendí algo que nadie me había explicado antes:
hacer todo “bien” no siempre te protege.
No me quedó otra que reinventarme.
Aprender desde cero.
Buscar cómo funcionaba de verdad el dinero.
Y no, no hablo de motivación barata ni de frases bonitas.
Hablo de marketing real.
De entender cómo funcionan los negocios de los grandes.
De aprender a vender, a comunicar y a crear sistemas que generan dinero real.
Ese fue el punto de inflexión.
Mi primera gran evolución.
No fue rápida.
No fue cómoda.
Pero fue necesaria.
Y gracias a eso, hoy estoy aquí.
Mi primera gran evolución, mi verdadero cambio fue,
Aprender.
Probar.
Comunicar.
Vender.
Hoy me dedico a
Ayudar a otras personas a entender cómo funciona esto de los negocios online.
Eso es lo que hago.
Una y otra vez.
Acompaño a personas que quieren cambiar su situación económica
a través del marketing, de los afiliados, de los embudos,
con cámara o sin cámara,
pero con intención real de hacerlo bien.
Así que si me preguntas hoy quién soy,
no te diré un cargo raro ni una etiqueta bonita.
Te diré esto:
soy alguien que aprendió desde cero
y que ahora se dedica a enseñar lo que a ella le hubiera gustado que le explicaran antes.
Y eso, aunque no suene espectacular,
lo dice todo.
La necesidad me sacó de la zona de confort, me empujó a buscar
formas de ganar dinero, empecé a buscar mucha información en internet
y nada funcionaba, hasta que
algo hizo clic de verdad en mi cerebro.
No fue un curso suelto.
Ni un vídeo en YouTube.
Ni una promesa bonita.
El cambio real llegó cuando decidí aprender de mentores expertos.
De los que enseñan lo que hacen.
No de los que solo hablan bien.
Ahí entendí la diferencia entre jugar a emprender
y aprender el negocio de verdad.
De esa etapa nació aprendeconexpertos.com.
No como una idea de negocio rápida,
sino como una consecuencia natural de mi propio proceso.
Porque si a mí lo que me había cambiado la vida
había sido aprender de personas que ya estaban donde yo quería llegar,
tenía sentido compartir eso mismo con otros.
Hoy, en mi web, filtro, analizo y comparto
formaciones reales,
con mentores bien posicionados en el mundo online,
sin humo,
sin promesas vacías,
y con los pies en la tierra.
No recomiendo todo.
Solo lo que yo estudiaría.
O lo que ya he estudiado.
Y mientras tanto, sigo avanzando.
Trabajo en nuevos proyectos de empresas online,
en gestión de proyectos digitales
y en servicios de clipping,
porque esto no va de quedarse quieta,
sino de seguir aprendiendo, probando y construyendo.
Esta no es la última evolución.
Pero sí una de las más importantes.
Porque ahora ya sé una cosa con certeza:
cuando aprendes de las personas adecuadas,
todo empieza a ordenarse.
Y lo mejor de todo es que esto no se queda quieto.
Sigo aprendiendo.
Sigo formándome.
Sigo escuchando a las personas que confían en mí,
a las que están empezando
y a las que ya llevan tiempo en el mundo online.
Y cada vez que alguien me escribe para decirme
“por fin lo he entendido”
o
“ahora sí tiene sentido”,
me vuelvo a entusiasmar.
Porque este camino no va de llegar a un sitio y parar.
Va de avanzar.
De mejorar.
De crear cosas nuevas que realmente ayuden.
Ahora mismo estoy construyendo nuevos proyectos,
probando ideas,
afinando procesos
y aprendiendo más sobre cómo hacer negocios online de forma honesta y sostenible.
Y mientras tú lees esto,
seguramente ya se me estén ocurriendo dos o tres cosas más
que quiero probar mañana.
Si tú también sientes que quieres algo distinto.
Si sabes que puedes más.
Si te apetece aprender cómo funcionan de verdad los negocios online
sin humo
y sin atajos raros.
Quédate cerca.
Aquí comparto lo que aprendo,
lo que pruebo
y lo que de verdad funciona.
Y si este camino resuena contigo,
estás en el lugar correcto.